Draco Erectus

Por: RAFAEL MARTÍNEZ-SIMANCAS

Dragó es un sin-vergüenza; lo ha sentenciado la “Hermandad de Señoras de Derechas que toman el té en Embassy”. La Hermandad se ha reunido en sesión extraordinaria aún siendo agosto, Pinita del Boef hizo las veces de secretaria y se admitieron votos emitidos por “I-phone” desde el yate. La Hermandad no ha pegado ojo desde que vieron a Fernando Sánchez Dragó en pelota tatuada en “EL MUNDO”, no entienden cómo teniendo la edad de sus maridos pueda permitirse un torso desnudo sin ser el apolíneo Jose Mari, (Aznar). Una de ellas propuso comprar todos los ejemplares de los kioscos, igual que hacían sus padres en época de Franco, para retirar la foto y que sus nietas no se vieran afectadas. Sólo imaginar que una de ellas pudiera enamorarse del escritor les quita las ganas de hacerse otro “lifting”.
Dragó ha puesto su cuerpo a disposición del Periodismo, (es menos peligroso meter la chorra en la boca de un tigre hambriento), y ha catado un fármaco que retarda el “¡ya está!” sexual. Gracias al “Priligy” los señores de la edad de Fernando pueden estar en la cama lo que dura una prórroga hasta llegar al gol de oro. La pastilla retrasa la eyaculación precoz que es una manera de quedar mal como otra cualquiera. Dragó es un valiente, teniendo en cuenta su demostrada hombría podía haber caído en un priapismo caligráfico, pero tranquilos: está bien. Me ha respondido a un correo y su letra no es mayúscula.
La Hermandad de bebedoras de té no sabe si teme a Dragó, o lo desea, lo tendrán que consultar con su confesor, o hacer una llamada cambiando la voz a Radio María. Que se ande con ojo Fernando porque se va a condenar en el infierno puesto que no sigue los mandamientos de la Iglesia, (todas sus conjunciones son copulativas al máximo), no tiene en cuenta los límites de la edad, asusta a su cardiólogo y atasca el cuerpo con pildoritas. Y eso que la Hermandad del té no sabe que Dragó puede eyacular hacia adentro, con el peligro de atragantarse con su propio esperma.
Y, además, contraviene las recomendaciones de la Ministra de Sanidad. Trinidad Jiménez está por el “no beses, no des la mano, di hola”, y en cambio Dragó está en la cosa sexual que necesita de contagio y “ñaca-ñaca”. Al infierno de cabeza que irá con esos tatuajes de Keith Richard, (a fin de cuentas hizo la mili con Mick Jagger), allí se encontrará con Pinita y sus amigas que se condenaron por haber deseado que Dragó les diera un punto y seguido; pero él estaba por sus nietas. Dragó es la única persona a la que no le importaría admitir que estaba desnudo en casa de Berlusconi, (en calidad de gallo-veleta).

Compartir:

Etiquetas: ,

Deja una respuesta

*