El abrazo

Angela Merkel se ha quejado porque Sarkozy le abraza en exceso, le da unos magreos fuera de protocolo que a ella le parecen una coña institucional. Sólo le falta tirarle de los mofletes rellenos no de botox sino de Franckfurt y decirle: “¡qué guapa esta mi niñaaaa!”.

Al margen de la coña protocolaria, que allá se las compongan Berlín con París, (algo que nos cae muy de lejos a los de Córdoba), el argumento sirve para comentar que los abrazos son una gran lección de humanidad, y que cada vez nos abrazamos menos y saludamos peor. Ya no hay besos de sinceridad sino de despedida de andén. Y, si perdemos el tacto nos quedamos en poca cosa, en avutardas de paso todo lo más.

Cada uno tiene el nivel de sus abrazos en la estima oportuna. No seré yo quién ponga un código ético para “abrazantes”. Ni siquiera un código ético para los que no tienen ética.

Me refiero a esos saludos que son fríos, asquerosamente protocolarios, y a esos otros abrazos en silencio que valen cien libros de fotografías. Un abrazo en condiciones es un género a extinguir. Y pregunto a quién y cómo le darías un abrazo. Empiezo: a Angela Merkel para que no se enfade, aún a riesgo de que aplaste mi nariz en su escote.

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12 Respuestas en “El abrazo”

  1. Carlos García dice:

    Que un latino / mediterráneo abrace a un anglosajón es una provación. ?llos-as, tan calvinistas, estirados, hieráticos cual efigies son un atentado a la afectividad. Pues será que a la Merkel le ha amargado el dulce… Sarkozy, magiar él, creo.
    Mucho arroz para tan poco pollo, pensará élla, muy ufana. Menos gracia que un ‘Mon Cherì’, creerá él.
    La “grandeur” y la soberbia les iguala. Los sastres les diferencian. A ?ngela la viste su peor enemigo, al gabacho la Bruni, “fatto en Milano”.
    Berlín aún tiene muros que derribar; París bien vale una misa.

  2. victoria dice:

    Me pregunto si habrás cambiado el tono de tu blog porque atisbabas cierto “revuelo”o si, por el contrario, habrá sido por simple elección. Yo te daría un abrazo a tí porque te admiro y combinas a la perfección profesionalidad con espontaneidad.
    Victoria.

  3. Coletta dice:

    Hace tiempo que por un “quítame de ahí esas pajas” dejé de tratarme con un buen amigo (buen amigo entonces, vamos). He pensado muchas veces que si el destino nos volviese a cruzar, no le diría nada, sólo le abrazaría, muy, muy fuerte. Abrazo de oso cavernario… Lo que pasase después, no sé… pero si que sé que las palabras, si llegase ese momento, estarían de más.
    Desde mi punto de vista, a veces sobran eso, palabras y explicaciones y faltan gestos de cariño y acercamiento. Y otras veces es al contrario… sobran, los besitos al aire, con miniroce de mejillas que te plantifica todo señor (y señora) cuyo nombre te sea pronunciado…aunque dentro de un minuto desaparezca y no lo vuelvas a ver en tu vida ¿No vale con darse la mano y sonreír ampliamente? De sobras…

  4. laavutarda dice:

    Estoy con Coletta: un buen abrazo santifica muchas palabras inútiles, aunque yo nunca abrazaría a quién fue amigo porque eso “fue”, y no hay vuelta atrás. Es mejor abrazar el futuro que agarrarse al pasado. En todo caso le daría una patada en las espinillas, por gilipollas.

    Victoria: es cierto, cambié el rumbo del blog porque ¡quería hablar de historias de aviones, no de lucha de “sesos”! Triunfé poco con los aviones. Y los abrazos me parecen un argumento sólido.

    Mañana volveré sobre lo canalla, que de todo hay para hablar en esta actualidad tan viva como “quebrante”, (por los mercados).

  5. Bárbara dice:

    Pues yo no abrazaría a ningún político. Bueno, si acaso a Evo Morales cuando se ponía esos suéters tan mullidos y coloristas.
    A los que sí abrazaría (con abrazo prolongado) y no es por sensiblería, es a los subsaharianos que cruzan el estrecho y llegan a nuestras costas, todo ojos. Ojos en los que se puede leer el sufrimiento en todos los idiomas del mundo… Dios, qué penita.

  6. laavutarda dice:

    Bárbara: ten cuidado porque si le gusta tu abrazo a Evo Morales te nacionaliza, y a partir de ese momento dejarás de ser abrazante para convertirte en apresada.
    Me pregunto: ¿Los cangrejos se abrazan con sus enormes pinzas de grúas de la construcción?, ¿Es igual abrazarse, en lenguaje de pájaros, que darse el pico?

    Estoy contigo en el valor terapéutico de un buen abrazo, quizá seguido de una buena mirada. Esos abrazos que luego quedan como medallas invisibles.

  7. Bárbara dice:

    Que nacionalice Evo, que nacionalice hasta los abrazos si quiere.
    ¿y qué me dices de los erizos? Como no sean como Mosley, el de la fórmula 1, adeptos al sadomasoquismo, lo tienen francamente mal…
    Yo he visto a palomas hacerse arrumacos con las alas, ¿aceptamos que es un abrazo aviar? Tú, como avutarda, debes de saber mucho más de esto que yo…
    Sí, abrazos terapéuticos y también atajos para ahorrar decir un montón de cosas y evitar nuevos malentendidos (como el de Coletta y su amigo).
    Por cierto,
    un abrazo

  8. laavutarda dice:

    Las avutardas son mucho más grandes que las palomas.
    Pero eso no quiere decir que amen peor, son distintas.
    Los malos y los “no entendidos” son otra de las condenas que tenemos, ¡y eso que estamos dotados del habla!, quizá los animales también tienen “malos no entendidos”, pero como no se pueden dirigir la palabra… tampoco les importa.
    En todo caso este es un blog de amistades, abrazos y avutardas. Es así.
    Abrazo aviar… es otra aliteración. Es lo tuyo.

  9. Carlos García dice:

    Lo contrario del abrazo aviar es la peste… aviar. Y ésta no es una aliteración ni pleonasmo.
    Peste es la que producen palomas y gaviotas cerca de la costa, y en villas ribereñas, cuando me dejan su “sello” sobre el capó y/o techo del coche. Porque no gasto kalashnikov, que si no…

  10. maria dice:

    Lo de Merkel y Sarko, es un bulo no? En todo caso yo tengo más afinidad con los alemanes que con los franceses, que no son especialmente amables con los españoles. Merkel es del Este y se le nota especialmente la frialdad, pero yo copnozco alemanes muy cálidos y otros muy cafres es cuestión de suerte.
    Yo aprecio los besos y los abrazos con las personas por las que siento afecto y en circunstancias especiales por los que siento pena o dolor por su sufrimiento, pero me resulta muy difícil ser cariñosa con alguien al que no aprecio, los besos de judas, que he tenido que dar o recibir me hacen más daño que un desplante. Valoro mucho a la gente que dice lo que piensa sin intención de herir. A los que te sonríen y te hacen carantoñas y sabes que son falsas, los tolero, si no me queda más remedio.
    La avutarda es un ave en peligro de extinción y es justo que se la proteja, también a los burritos…

  11. PEGASA dice:

    Si es que presi Francés es muy cariñoso, haber se levanta cada día cantándole su mujer despacito al oido… Por lo menos es lo que dijo ella en una entrevista.
    Además y digo yo, pero con lo terapéuticos que son los abrazos. Esta señora me recuerda a Margaret Tacher. ” La Dama de Hierro 2″.
    Pues que se quejen todos menos de los abrazos y que vayan al lío del montepio que es lo que tienen que hacer, más soluciones o les vamos a regalar el libro gordo de petete para ver si hay consiguen encontrar la solución este lío internacional.

  12. carlos j. dice:

    También se quejó en su día Lady Di a su guardaespaldas de que el rey Juan Carlos era “muy táctil”…

    Pues yo, como Bárbara, tampoco daría un abrazo a un político, no me ponen. Incluso me pongo a pensar en alguna celebridad y no me sale: sólo se me ocurren algunas famosas y el abrazo lo imagino de otro tipo. Mi tendencia a abrazar es a gente que quiero o a gente que lo está pasando mal en algún momento.

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