Tengo una muñeca

Ha llegado el momento de los grandes talentos del video político que le sacan punta a la mala leche que también tienen las campañas electorales. En su día el PSOE inventó el doberman para atacar a Cascos y ahora le toca el turno al PP que compara al PSOE con el sarampión y al que le pique que le rasque.
Pero todo mensaje lo carga el diablo y al ver a la muñeca con granitos en la cara recordé la canción infantil “tengo una muñeca vestida de azul”, seguía la letra diciendo que con su camisita y su canesú que era algo que repetían las niñas al saltar la comba, ahora juegan a la play. El mensaje no ha cambiado mucho: el PSOE es un padecimiento para el PP, una enfermedad para erradicar. Ya puestos podía aparecer Rajoy en plan Hugo Chávez diciendo: aquí huele a azufre, es un buen golpe para ilustrar el mensaje.
Lo de la muñeca es muy simple, el creativo se lo ha trabajado poco y se puede quedar en un ñoño mensaje de canesú. Cospedal: no le pagues al del video porque no merece la pena, al menos se podía haber fijado en Godzila donde aparecen unos monstruos terribles. O en los videos de primera comunión que afloran como pesadillas familiares y en los que sale la familia unida. Otro espanto de los tiempos modernos en los que la estética anda reñida con las principales pautas de la estética.

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