Entradas en la categoría ‘General’


Fuera de contexto

diciembre 2nd, 2008 - General - 10 Comentarios

Una vez más aporto testimonio gráfico para apoyar mis argumentos, (eso lo aprendí de cuando estudiaba Derecho: no basta con llevar la razón, si no puedes demostrarla entonces la has cagado). Luego el Periodismo me enseñó que nadie creerá que las burras tienen el pelo azul si no muestras un puñado de ellos en tu mano, y el caso es que tengo un cajón lleno de pelos azules de burra y nunca me han encargado un reportaje sobre ellas, ¡qué lástima de hombre!

Testimonio gráfico tomado en una zona de música de gran almacen, Madrid, hace un par de días… o siete, (tampoco vamos a ponernos rigurosos).

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Atentos: El Himno de la Legión figura en la estantería de pop-rock internacional. Bien está que la Ministra de Defensa quiera modernizar a las Fuerzas Armadas pero esta vez creo que se ha pasado de entusiasmo, ¡qué va a decir Cristina Aguilera, por ejemplo!

Es verdad que muchas veces nos encontramos en el lugar menos adecuado y en el momento más inoportuno. De eso quiero dialogar, de la cantidad de veces que hemos tenido que poner cara de paraguas suizo. Recuerdo que cuando era pequeño, recién llegados a Madrid, le pedí a mi madre salir en procesión con El Cristo de Medinaceli, (yo tenía una túnica negra heredada de mi hermano, y de otra cofradía de mi pueblo). Mi madre que nunca ha sido Einstein, llamó a la iglesia y dijo que el niño quería ir… pero que era “negro”, (y el capellán debió pensar: no somos racistas que venga).

Y el que suscribe apareció en la Carrera de San Jerónimo, vestido con su túnica negra cuando todos los demás llevaban una túnica morada. De esa forma entendí que para hacer el ridículo siempre se está a tiempo.

Pido situaciones parecidas. Sé que mejorar ésta es imposible.

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Pesos pesados

noviembre 29th, 2008 - General - 18 Comentarios

En una de esas vueltas que da uno por los rincones de la curiosidad me tropecé con una sesuda tesis de un físico en la que se detallaba el peso de la luz. Sí, sí, ese mismo sol que tanto nos gusta perseguir en las mañanas frías de los domingos de invierno. Un jodido rayo que atraviesa la “lejosfera” es el responsable de parte de nuestro dolor de cervicales.

Añádase a ese peso, liviano pero cierto, el resto de marrones que de manera natural llevamos encima. De esa forma llegaremos al hombre caracol que es aquel que carga con lo suyo más con algo extra añadido, (puesto que hay personas que disfrutan lo indecible contándonos sus penas). Es cierto que hay cargas inevitables, como los rayos del sol, pero otras son del todo eludibles. De tanto peso añadido que llevamos encima nos hemos convertido en unos auténticos “pesos pesados”. En la categoría de pesos cansinos hay que añadir el marroncito laboral, el niño que no quiere hacer los deberes, o la carta del Ayuntamiento en la que nos recuerdan que han actualizado alguna tasa.

Propongo hacer recuento de las cosas que son muy pesadas, por ejemplo los sms de Navidad, o las bandejas de corcho-pan de plastico que le ponen al pollo en los supermercados. Me dan una dentera terrible, esa dentera es otro peso añadido. Ese sonido lo odio pero del verbo “nomepuedesentar peor”. Y también a los que llaman por teléfono para no contarte nada, NADA, son los que hablan de cosas absolutamente prescindibles y luego no te dejan responder, (un ejemplo: ¿a que el Gobierno lo hace todo faltal?, y luego no te dejan argumentar el debate porque llevan prisa).

Mis pesos pesados son llevaderos: no odio a nadie, me estoy quitando de las palabrotas y de reírme cuándo alguien se cae por la calle. Y hace tiempo que no escupo en las aceras y que no miro a las mujeres cuando ellas se han dado la vuelta.

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Nadie es lo que parece

noviembre 24th, 2008 - General - 11 Comentarios

¿He recomendado, vivamente, leer a Fernando Beltrán, poeta y hombre de palabra?, (si fuera así pido perdón por la insistencia). Fernando Beltrán tiene un despacho: “El Nombre de las Cosas” que se dedica a nominar aquello que no tiene definición. Es un Juan El Bautista que ha leído a Lorca y a Gerardo Diego. Trabaja igual con títulos de novelas que con empresas, (suyo fue el nombre de Amena, o es el de Faunia). Fernando se ha pasado la vida nominando, tanto que su hija pequeña puso en la ficha del colegio: “profesión del padre… poeta y nombrador de cosas”.

Hoy tengo una imagen que me gustaría compartir:

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Desde lejos las cosas parecen otra cosa. Estos de la NASA nos envían fotos para que veamos cómo es la tierra a distancia, y nosotros pensamos que somos poca tirando a casi nada. Vistos desde una nave espacial parecemos hormigas quietas echando una partida de dominó, y encima lo azul. Dios debería ser azul porque es el color que tiene el infinito, pero luego están los agujeros negros, (ahí fuera y en nuestras cabezas). Las nubes nos rodean como sueños de humo y agua.

Vistos desde la distancia de la “lejosfera”, (el término es mío, tiene copyright), no sé de qué nos quejamos si nos han dado una tierra que es una placenta y de la que no podemos escapar. Placenta debería venir de placentera pero no soy comadrón de nombres sino observador a distancia. Miro, apunto, y luego el retroceso me da en el hombro, (acierte o no). Siempre pasa lo mismo.

Nadie es lo que parece, con la debida distancia. Y hasta el más miserable asesino debe tener un punto de buena persona. Quizá es que estemos mal colocados en el ajedrez de la vida… peones que amenazan a reinas, caballos que se enamoran de alfiles y torres que se enrocan en cuanto escuchan llegar el peligro por el tablero.

Es posible.

También es posible que miremos mal. De hecho lo hacemos continuamente. Esta foto no la envía la NASA, la he tomado yo. No es el mundo azul el que se ve, sino el fondo de una botella de Solán de Cabras, frasco de cristal. Los números no son códigos secretos sino fecha de envase.

Pero a veces nos hace falta mirar mejor porque nadie es lo que parece. Y uno es menos que nadie.

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Café para dos

noviembre 21st, 2008 - General - 19 Comentarios

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Uno siempre se lía y una cosa le lleva a la otra. Es decir, que somos hijos de la casualidad, (esto ya lo hemos discutido), y de la suerte y de algo que hacemos para que ésta mejore.

A mí me gusta ir a los programas de Ely del Valle, en las mañanas de Telemadrid, porque siempre después de la emisión en El Círculo nos invitan a un café con churros. Yo no tomo ni café, ni churros, pero aseguro que en el encuentro merece la pena porque se habla de todo, con políticos, y por su orden. Esta mañana estuvo Cayo Lara pero se marchó y nos dejó a los tres tomando “café para dos”, (curiosa ecuación matemática que admite a tres).

Hoy he estado con Ely y con Esther Esteban, compañera en El Mundo. Esther es la mujer que mejores entrevistas politicas hace en “El Mundo”, dicho en sentido amplio y también literal.

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Y Ely es la mejor presentadora del Círculo mundial, también. Es un bellezón y lo sabe. Tengo para mí que es una mulata de Bilbao que va a mejor.

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El caso es que hemos hablado, hemos compartido rato, y de ese rato una charla muy agradable. Quizá haya sido mi mejor momento del día. También tengo dicho que gracias a mis amigos soy como soy. Les debía esta entrada en el blog y espero que las fotos hagan justicia a un momento muy reconfortante.

¿Puedo preguntarles cuál ha sido su paréntesis agradable de hoy?, (elijan el día que quieran)

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La ley de la gravedad

noviembre 18th, 2008 - General - 9 Comentarios

Venía el miedo en avalancha pero se detuvo ante la libertad. Tosió el miedo, confió tranquila la libertad.

La etimología latina de decidir es morir. Estamos llenos de miedos que nos impiden decidir, y así nos va. Por eso nos duela la espalda de repente, y esas articulaciones se vuelven puertas viejas sin engrasar.

Si nada uniera, si nada atara, si no tuviéramos obligaciones, si no pesaran los miedos… flotaríamos alrededor unos de otros. Yo me pido hacerlo con un casco de aviador.

Voy a preguntarle a Newton si podemos, por una vez, negar la Ley de la Gravedad.

Al pájaro le dieron alas porque las necesita pero a los hombres nos dieron sueños para cumplirlos. Nada es tan grave si eres capaz de quitarte de encima “la ley de la Gravedad”.

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Asuntos propios

noviembre 17th, 2008 - General - 7 Comentarios

Algún día alguien hará una ley que regule los carteles de los cuartos de baño. En las estaciones de trenes de mi infancia se leía “urinarios” que era una palabra casi onomatopéyica pero que se entendía en un “pis-pas”. Pero luego llegó el diseño y la jorobamos.

Atentos al letrero captado en un hotel de La Carolina, en Jaén.

iphone-001.JPG ¿Hay otra manera más cursi para definir la entrada al wc de hombres?, por lógica en el de mujeres ponía “Eva”. Se supone que en el paraíso Adán y Eva iban en pelota picada porque no tenían vergÌenza de sus cuerpos, y lejos de darse a la lujuria tenían que practicar una monogamia obligada puesto que no existía la competencia del libre mercado.

Pero dejando a un lado la cuestión teológica, (apasionante sin duda), ¿Adán tenía un mingitorio para él sólo?, ¿Eva le expulsaba del paraíso porque sufría de agudos ataques de meteorismo?, es posible.

Los carteles, tanto de urinarios como de otro tipo se deben regular para evitar cursilerías inoportunas. Otro asunto es en las puertas dónde dicen: “pallá” o “pacá” y todos tendemos a hacer el movimiento contrario que se describe. Si es para adentro tiramos para afuera, y al revés… hasta que alguien nos dice con voz seráfica: “para afuera”. Ahhhh…

Digo yo que si en las puertas pusieran: “pá dentro” y “pá la calle” se captaría a la primera. Y que si en los baños dijeran: hombres y mujeres bastaría, aunque tampoco sé por qué hay que hacer discriminaciones en función de la bragueta. Y, por supuesto, enviaría a Guantánamo a los que ponen símbolos del tipo un tulipán y una margarita. Porque cuando uno anda metido en apuros y urgencias no está para jardinerías sino para evacuar consultas de manera urgente.

Disculpen si el tema era muy escatológico pero creo que ha llegado la hora de contar la verdad. Y cuando terminen de hacer el comentario hay que lavarse las manos… cuestión que no siempre hacen los que visitan a “Adán”, (yo he presenciado como un tipo que no se las había lavado le quería dar la mano a otro que acababa de entrar en el baño). De ahí debe venir la expresión: “está hecho un Adán”.

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El yo prestado

noviembre 13th, 2008 - General - 6 Comentarios

Vuelvo a insistir en el imprescindible libro de un “amigo”, (al menos le presenté su primer libro en España que iba sobre imbéciles), se llama Pino Aprile y escribió “Elogio del Error”. Su lectura les hará cambiar su forma de pensar.

Dice Pino que somos producto de un error… es verdad, aquel espermatozoide se coló entre el mogollón que nunca llegarían a nada y se coló dentro de un óvulo que trató de defenderse. Y aquí estamos. Estamos también porque las especies siempre evolucionan hacia peor, ¡una leche que el ser humano sea el mejor ser vivo de la naturaleza!, las cucarachas aguantan radiaciones y vienen de la antigÌedad jurásica.

Mi reflexión es que somos producto de un error, (eso lo dice Pino), pero añado que cada error nos ha enriquecido de una manera estupenda. Mi yo es un prestado del cariño de mis amigos, de la gente que alguna vez conocí, de otros anónimos que me ayudaron, de alguien que me cedió el paso y de otra persona que me saludó en un ascensor. Mi yo prestado es mucho más que el yo propio que no deja de ser un yo bastante raquítico.

Tengo más que des-tengo. Y digo que “sintigo”, (sin todos esos que me habeis ayudado alguna vez), sería un trozo de carne bautizada, un solomillo más.

La vida no me da para sacar tiempo y agradecerlo todo, pero de un tiempo a esta parte he aprendido que es mejor una sonrisa que un desprecio, que tampoco hay que ir con la cabeza muy alta porque no somos gran cosa, que en el rencor sólo hay frío, que en el hielo no hay vida, que en el beso y en el abrazo hay cien mil años de tratado de medicina. Y que un cariño cura más que cien recetas; mira que lo siento por el doctor Fleming.

Y que hay muchos motivos para estar agradecidos a los demás porque ellos con sus miradas, con sus atenciones, ¡y hasta con sus desprecios!, nos han hecho lo que somos. Es el Yo Prestado que me condiciona como arquitectura emocional, que es mío pero que no me pertenece… por lo tanto no tener es abarcarlo todo.

Si has llegado hasta esta línea, gracias. Tu mirada me ha hecho escritor. Gracias por haberme dado alimento al Yo Prestado, y en justa recompensa te diré que nunca escribo para gente que no se lo merezca. El necio no es una necesidad sino una necedad.

Lo que el Yo Prestado reúne es tanto como lo que soy, y compartirlo me produce una enorme felicidad.

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Mis laberintos

noviembre 11th, 2008 - General - 6 Comentarios

El saber claro que ocupa lugar. Hay veces en las que guardo información y se me cae por un pliegue del cerebro que ignoro siquiera su existencia. Entonces me pregunto y cojo la linterna del pensar y me pongo a recorrer pasillos de la memoria, y me encuentro con puertas, más puertas, algunas cerradas, otras están abiertas y salta un gato. No me gustan los gatos pero cada uno tiene la memoria como puede. Y mientras pienso dónde estará me encuentro con otra idea que pensé que estaba abandonada, y me aparecen figuras extrañas como en el final de “Encuentros en la Tercera Fase”. Por ahí anda el día en el que saludé a Rajoy en el Congreso de Valencia, o cuando vi a Franco de lejos cuando era niño. Está la primera vez que sentí vergÌenza y la primera vez en la que tuve consciencia de llegar tarde, y aquel día en el que pensé que nunca llegaría la noche. Están mis compañeros de patio, mis amigos, mis entrañables golfos de instituto y cancha de baloncesto… muchos de ellos señores de decencia probada y corbata de doble nudo. Y una clase de Derecho Internacional anda dando vueltas como una digestión pesada, entre la niebla de lo que nunca quise ser. También hay bocas y risas, algunas tienen todavía el tacto caliente del ahora mismo. También unos tipos feos, muy feos, vestidos de oscuridad rigurosa.

En mis laberintos hay voces y gente que no se les reconoce hasta que no te han clavado la primera puñalada, porque los malos también ocupan. Digo yo que algún día tendré que subir al trastero de la memoria a poner orden, y lo haré con el último disco de Chucho y Bebo Valdés.

Mis laberintos dan vueltas, vueltas, y luego tienen escaleras. Pero siempre estás tú, en todos los pliegues de mi conciencia.

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Pepe Blázquez

noviembre 10th, 2008 - General - 7 Comentarios

Se llama Pepe Blázquez y lleva toda la vida en la cocina y en el alma del restaurante Salvador, en la calle Barbieri número 14. A Pepe le debo, además de la mejor merluza frita del mundo el mejor rabo de toro. Pepe lleva toda su vida en los fogones y en la dirección de este restaurante que es único.

En sus paredes cuelgan fotos y cuadros de toreros. Allí se reunía la Peña “José y Juan”, por Joselito y Belmonte. Se trata de un local que su tío Salvador compró en el año 1914 y así hasta convertirlo en el mítico punto de encuentro que tuvieron Dominguín y Ava Gadner.

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Pepe me ha contado las mejores historias de Madrid que conozco, ya sean éstas taurinas o carnales. Y le tengo el aprecio de un amigo importante.

No quedan muchos lugares a los que puedas ir a comer y, además, salgas con el alma llena de buenos recuerdos.

Podría estar varios blogs contanto historias: como aquella de que la muerte lleva sombrero cordobés, según decía Dominguín, o que en el cementerio de San Fernando en Sevilla la novia de Joselito le llevó flores rojas hasta que murió con 86 años, y aún hoy se pueden ver porque dejó un dinero para cumplir con esa voluntad.

Y, a todo esto, Pepe entra a matar con la merluza de pincho y sale cada tarde por la puerta. Por eso apenas usa el coche para ir a casa.

Este es un post de personas, no de toros. De cuentos, no de héroes. De amigos unidos por mano, brazo y homo-plato de garbanzos con bacalao.

En este caso antepongo el sabor al saber.

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Nos conocimos en El Prado

noviembre 7th, 2008 - General - 7 Comentarios

Había ido a ver mi cuadro favorito, “El Jardín de las Delicias”, de El Bosco, pero a la salida me encontré con una exposición de escultura griega y romana. Y estaba semejante efebo, (pínchese antes de usar. Foto del autor).

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Dos mil seiscientos años con esa pose, tal y como Praxíteles lo trajo al mundo. Este hombre pasó a la historia por la “curva praxitélica”, una manera de relajar los cuerpos para que tuvieran mayor belleza. Y lo probó en carne propia, con su amante que era la modelo Friné, (un cañón de la época que le puso las caderas a las diosas y su carne al servicio de los hombres).

Asuntos de familia aparte, ¡qué gran entrevista tendría Praxíteles!, nos podemos detener en que hay bellezas estáticas y dinámicas. Según nos acodemos, según nos pongamos, es aquello de mostrar “el lado bueno”.

¿Por qué hay gente que nos parece encantadora sin haber cruzado una palabra con ellos en nuestra vida?, ¿Hay algo de Praxíteles en las formas que nos enamoran?, ¿Por qué lo que nos entra por el ojo luego puede llegar al corazón?

Este Praxíteles montó un lío en las relaciones personales, y no sólo con la que mantuvo con Friné, (a la que dejó literalmente de piedra). A ver si al final todos nos guiamos por criterios y dimensiones de los clásicos. ¿Pero no era el amor una revolución?, pues según parece no, es mucho más previsible. Somos tal y cómo nos ven, y tal y cómo la luz incide sobre nuestro cuerpo.

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